Tu CV enumera tecnologías. ¿Dónde está el proyecto que las demuestra?
React, Java, Python, SQL. Una lista así dice qué nombres conoces, pero deja abierta la pregunta que realmente importa: ¿qué has construido con ellos? Si estás buscando trabajo en IT, añadir otra tecnología puede ser menos útil que explicar mejor un proyecto que ya terminaste. La diferencia empieza en cómo cuentas tu participación, no en cuántos logotipos caben en la página.
Del inventario de herramientas a una decisión concreta
Escoge un proyecto que se parezca al trabajo de la oferta. Describe el problema, la parte que asumiste y una decisión técnica que puedas defender en una entrevista. No hace falta presentarlo como una aplicación revolucionaria. Un formulario accesible, una integración documentada o unas pruebas bien planteadas pueden explicar tu criterio mejor que una larga descripción del curso donde los aprendiste.
Si necesitas ordenar esa información, consulta el ejemplo de CV de desarrollador frontend de CV Majster. Utilízalo para comparar secciones y enfoque, manteniendo siempre tus propias experiencias. Distingue entre un proyecto individual, una práctica guiada y una aportación a un equipo: las tres cosas pueden ser relevantes, pero cuentan historias profesionales diferentes.
El enlace al repositorio también forma parte de la candidatura
Antes de incluir un enlace, ábrelo sin iniciar sesión. Comprueba que funciona, que se entiende qué hace el proyecto y que las instrucciones permiten ejecutarlo. Si trabajaste con información confidencial, explica el contexto sin publicar código ni datos de la empresa. Un repositorio inaccesible no ayuda a demostrar lo que has escrito en el currículum.
También conviene separar lo que usas con autonomía de lo que estás aprendiendo. Si la vacante pide pruebas, accesibilidad o revisión de código, busca una experiencia real relacionada y dale espacio. Copiar todas las palabras de la oferta crea una coincidencia superficial; explicar una tarea que sí realizaste prepara una conversación mucho más concreta sobre tu trabajo.
La candidatura no termina al pulsar enviar
Busca empresas cuyo producto puedas entender y revisa su página de empleo antes de escribirles. Una candidatura directa tiene más sentido cuando puedes relacionar un proyecto propio con una necesidad visible del equipo. Si no hay vacante publicada, presenta tu interés con claridad y sin dar por hecho que existe un proceso abierto. Conserva un registro sencillo de los contactos.
Revisa después que tu presentación, tu CV y tu perfil profesional describan el mismo objetivo. No necesitas fingir especialización en todas las áreas de IT. Para alguien que comienza, mostrar un campo de interés y pruebas coherentes puede resultar más claro que presentarse como experto en desarrollo, infraestructura, datos y seguridad a la vez.